![]() |
|
|
#1
|
|||
|
|||
|
<font color="#0000FF" size="2" face="Verdana"><strong>¿Tienes miedo? Bueno, no me mires así, yo sólo me interesaba por tu estado, porque estás sudando y respiras entrecortadamente. ¿por qué giras la cabeza a un lado y a otro? Aaaah, claro. Ahora recuerdo que no puedes verme, aunque parece que sí me oyes. No, no busques el interruptor de la lámpara de la mesilla de noche, ni el de la luz del techo; he cortado a luz. ¿Qué con qué derecho? Con el que me he otorgado sobre tu miserable, inútil, y prescindible vida. Deja de lloriquear, por favor, no lo soporto. Ya deberías saber perfectamente quién soy. Pero como no te veo muy capaz de hilar pensamientos coherentes en este momento, te daré alguna pista.
Vamos a ver… existo desde hace muchos años; ya soy mayor de edad, aunque desde mi más tierna infancia he podido hacer (y lo he hecho) lo que me ha dado la gana. Una de las cosas que mejor se me dan es disponer de las vidas a mi antojo y capricho, sembrando el dolor, la desesperanza, el miedo y la destrucción a mi paso. Mis papás me concibieron para que luchase contra un señor malvado que mandaba en tu país y en el mío. Pero cuando ese dictador falleció de puro viejo hace ya veinticinco años yo no me fui con él. ¿Para qué? Me divertía mucho extorsionando a los empresarios, secuestrando ciudadanos con mucho dinero para obtener una migaja de su basta fortuna, matando malévolos policías y descastados militares. Para mí era, no sé cómo expresarlo, como estar viviendo una de esas películas de acción. De todas formas, los malos eran ellos, por seguir en sus trece y no dejar que yo y mis amigos hiciésemos algo. No me preguntes qué es lo que queríamos, porque no me acuerdo muy bien, pero lo que sí recuerdo es que teníamos razon. Como ahora. Por eso seguimos matando cuando el vejete se fue para el otro barrio. ¡Caray! Hace ya tanto tiempo… A estas alturas ya debes de saber quien soy. Delicada serpiente de afilados colmillos que, paradojas de la vida, utiliza un hacha para segar esperanzas. ¿Qué nunca has visto una serpiente que hable? Está bien, ahí van más indicios. A principios de los años ochenta los grandes intelectos del Gobierno engendraron en secreto (y de forma ileGAL, que ya no te puedes fiar de nadie) un retoño que tenía que acabar con mi vida. ¿Te lo puedes creer? Pero el pobrecito fracasó, porque sus padres eran un poco chapuceros y bastante avariciosos, y aunque el chaval actuó alguna que otra vez, acabó muriendo sin conseguir acabar conmigo, que debo de tener siete vidas; cuando se descubrió su existencia hubo un sonoro escándalo. Si hubiese sido más honrado, como yo, otro gallo hubiese cantado. Porque yo actúo racionalmente, con prudencia y tras haber estudiado con sumo cuidado mis movimientos. A ver, otra pistilla… He actuado contra adultos, ancianos y niños, hombres y mujeres indistintamente. No me repliques. Al fin y al cabo, estaba en guerra, y lo sigo estando. Contra ti también. Tú eres también enemigo mío. Pero deberías sentirte orgulloso. U honrado, al menos, de que te haya estado siguiendo, vigilando, merodeando alrededor de tu casa. Es un gran privilegio que no concedo a todo el mundo. Pero sigues sin saber quién se esconde tras esta atractiva voz, ¿no? No soy la muerte, aunque estoy pensando en cobrarle por conseguirle tanto trabajo. Y también creo que voy a establecer algún tipo de tasa o tributo a los siquiatras y sicólogos. Se forran conmigo ayudando a la gente que me teme, o a la que he arrebetado en un golpe genial algún miembro de su familia, o a la que simplemente he mutilado. Tampoco me dedico a la política, aunque en los últimos años me dejo ver más a menudo entre todos esos hipócritas. Antes también me dejaba ver, y me he presentado a esa farsa a la que llamáis elecciones, obteniendo incluso representación en el Congreso de tu país (y, por descontado, en el del mío). Pero ahora estoy más presente. ¿Qué si soy de derechas? No me hagas reir. Yo soy de izquierdas, naturalmente. Odio todo lo que huela a conservador, ¿por qué te crees que nací bajo una dictadura de ultraderecha? Por eso respeto el derecho a la libertad, a la vida, a la libertad de expresión… de todos los que opinen como yo. ¡Jajaja! ¿No es genial? Y también ansío la libertad de mi tierra. Que se pueda autogobernar. Y lo voy a acabar consiguiendo, ¿sabes? Porque cada vez hay más personas que piensan como yo, que me aplauden cuando mato a alguien, que me alientan en mis malos momentos (que también los tengo, ¿eh?), que me socorren cuando necesito ayuda. Ellos saben, como yo, que una vida no vale ni un euro si es extranjera. Pero ahí no acaba todo, ¡que va! A esos amables, gentiles y desinteresados compatriotas se unen otros muchachuelos que destrozan, y dominan las calles, escuelas, incluso a la policía; amenazan a políticos, empresarios, profesores y estudiantes, creando un exquisito ambiente de miedo contenido y deliciosa docilidad. Se unen también unos políticos a los que el “respeto” hacia mí (a algunos los tengo acobardados) y cierta esperanza de sacar tajada cuando logremos la independencia les lleva a amparar mi modus operandi. Con ellos he tenido mucha suerte, pues además de moverse en la ambigüedad de opinión, de eludir responsabilidades, de jugar con dos barajas, hablando claro, son los más votados en mi tierra. Y gracias a ellos hago y deshago, elijo, gobierno, mando, ordeno y me muevo con mucha más soltura. ¿Soy o no soy afortunada? Efectivamente, ese es mi nombre. Un diez para el caballero. ¿Tienes miedo? Así me gusta. Al fin y al cabo eres humano. No pidas piedad, de nada sirve rogar, eres el siguiente en mi lista. Al menos no te dolerá, será solo un segundo, un ¡ay! y despues la oscuridad. Lo de tu familia es otro cantar. Simplemente forma parte de mi trabajo. Saluda a mamá hacha. Y buenas noches. Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza han sido asesinados por ETA el día 22/02/2000 en Vitoria. D.E.P. Yo sigo sin entender el porqué. -------------------------------------------------- |
|
#2
|
|||
|
|||
|
> ¿Tienes miedo? Bueno, no me mires así, yo sólo me interesaba por tu estado, porque estás sudando y respiras entrecortadamente. ¿por qué giras la cabeza a un lado y a otro? Aaaah, claro. Ahora recuerdo que no puedes verme, aunque parece que sí me oyes. No, no busques el interruptor de la lámpara de la mesilla de noche, ni el de la luz del techo; he cortado a luz. ¿Qué con qué derecho? Con el que me he otorgado sobre tu miserable, inútil, y prescindible vida. Deja de lloriquear, por favor, no lo soporto. Ya deberías saber perfectamente quién soy. Pero como no te veo muy capaz de hilar pensamientos coherentes en este momento, te daré alguna pista.
> Vamos a ver… existo desde hace muchos años; ya soy mayor de edad, aunque desde mi más tierna infancia he podido hacer (y lo he hecho) lo que me ha dado la gana. Una de las cosas que mejor se me dan es disponer de las vidas a mi antojo y capricho, sembrando el dolor, la desesperanza, el miedo y la destrucción a mi paso. Mis papás me concibieron para que luchase contra un señor malvado que mandaba en tu país y en el mío. Pero cuando ese dictador falleció de puro viejo hace ya veinticinco años yo no me fui con él. ¿Para qué? Me divertía mucho extorsionando a los empresarios, secuestrando ciudadanos con mucho dinero para obtener una migaja de su basta fortuna, matando malévolos policías y descastados militares. Para mí era, no sé cómo expresarlo, como estar viviendo una de esas películas de acción. De todas formas, los malos eran ellos, por seguir en sus trece y no dejar que yo y mis amigos hiciésemos algo. No me preguntes qué es lo que queríamos, porque no me acuerdo muy bien, pero lo que sí recuerdo es que teníamos razon. Como ahora. > Por eso seguimos matando cuando el vejete se fue para el otro barrio. ¡Caray! Hace ya tanto tiempo… A estas alturas ya debes de saber quien soy. Delicada serpiente de afilados colmillos que, paradojas de la vida, utiliza un hacha para segar esperanzas. ¿Qué nunca has visto una serpiente que hable? Está bien, ahí van más indicios. A principios de los años ochenta los grandes intelectos del Gobierno engendraron en secreto (y de forma ileGAL, que ya no te puedes fiar de nadie) un retoño que tenía que acabar con mi vida. ¿Te lo puedes creer? Pero el pobrecito fracasó, porque sus padres eran un poco chapuceros y bastante avariciosos, y aunque el chaval actuó alguna que otra vez, acabó muriendo sin conseguir acabar conmigo, que debo de tener siete vidas; cuando se descubrió su existencia hubo un sonoro escándalo. Si hubiese sido más honrado, como yo, otro gallo hubiese cantado. > Porque yo actúo racionalmente, con prudencia y tras haber estudiado con sumo cuidado mis movimientos. A ver, otra pistilla… He actuado contra adultos, ancianos y niños, hombres y mujeres indistintamente. No me repliques. Al fin y al cabo, estaba en guerra, y lo sigo estando. Contra ti también. Tú eres también enemigo mío. Pero deberías sentirte orgulloso. U honrado, al menos, de que te haya estado siguiendo, vigilando, merodeando alrededor de tu casa. Es un gran privilegio que no concedo a todo el mundo. Pero sigues sin saber quién se esconde tras esta atractiva voz, ¿no? > No soy la muerte, aunque estoy pensando en cobrarle por conseguirle tanto trabajo. Y también creo que voy a establecer algún tipo de tasa o tributo a los siquiatras y sicólogos. Se forran conmigo ayudando a la gente que me teme, o a la que he arrebetado en un golpe genial algún miembro de su familia, o a la que simplemente he mutilado. > Tampoco me dedico a la política, aunque en los últimos años me dejo ver más a menudo entre todos esos hipócritas. Antes también me dejaba ver, y me he presentado a esa farsa a la que llamáis elecciones, obteniendo incluso representación en el Congreso de tu país (y, por descontado, en el del mío). Pero ahora estoy más presente. ¿Qué si soy de derechas? No me hagas reir. Yo soy de izquierdas, naturalmente. Odio todo lo que huela a conservador, ¿por qué te crees que nací bajo una dictadura de ultraderecha? Por eso respeto el derecho a la libertad, a la vida, a la libertad de expresión… de todos los que opinen como yo. ¡Jajaja! ¿No es genial? Y también ansío la libertad de mi tierra. Que se pueda autogobernar. Y lo voy a acabar consiguiendo, ¿sabes? Porque cada vez hay más personas que piensan como yo, que me aplauden cuando mato a alguien, que me alientan en mis malos momentos (que también los tengo, ¿eh?), que me socorren cuando necesito ayuda. Ellos saben, como yo, que una vida no vale ni un euro si es extranjera. > Pero ahí no acaba todo, ¡que va! A esos amables, gentiles y desinteresados compatriotas se unen otros muchachuelos que destrozan, y dominan las calles, escuelas, incluso a la policía; amenazan a políticos, empresarios, profesores y estudiantes, creando un exquisito ambiente de miedo contenido y deliciosa docilidad. Se unen también unos políticos a los que el “respeto” hacia mí (a algunos los tengo acobardados) y cierta esperanza de sacar tajada cuando logremos la independencia les lleva a amparar mi modus operandi. Con ellos he tenido mucha suerte, pues además de moverse en la ambigüedad de opinión, de eludir responsabilidades, de jugar con dos barajas, hablando claro, son los más votados en mi tierra. Y gracias a ellos hago y deshago, elijo, gobierno, mando, ordeno y me muevo con mucha más soltura. ¿Soy o no soy afortunada? > Efectivamente, ese es mi nombre. Un diez para el caballero. ¿Tienes miedo? Así me gusta. Al fin y al cabo eres humano. No pidas piedad, de nada sirve rogar, eres el siguiente en mi lista. Al menos no te dolerá, será solo un segundo, un ¡ay! y despues la oscuridad. Lo de tu familia es otro cantar. Simplemente forma parte de mi trabajo. Saluda a mamá hacha. Y buenas noches. > > > Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza han sido asesinados por ETA el día 22/02/2000 en Vitoria. D.E.P. Yo sigo sin entender el porqué. >-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
|
#3
|
|||
|
|||
|
> > ¿Tienes miedo? Bueno, no me mires así, yo sólo me interesaba por tu estado, porque estás sudando y respiras entrecortadamente. ¿por qué giras la cabeza a un lado y a otro? Aaaah, claro. Ahora recuerdo que no puedes verme, aunque parece que sí me oyes. No, no busques el interruptor de la lámpara de la mesilla de noche, ni el de la luz del techo; he cortado a luz. ¿Qué con qué derecho? Con el que me he otorgado sobre tu miserable, inútil, y prescindible vida. Deja de lloriquear, por favor, no lo soporto. Ya deberías saber perfectamente quién soy. Pero como no te veo muy capaz de hilar pensamientos coherentes en este momento, te daré alguna pista.
> > Vamos a ver… existo desde hace muchos años; ya soy mayor de edad, aunque desde mi más tierna infancia he podido hacer (y lo he hecho) lo que me ha dado la gana. Una de las cosas que mejor se me dan es disponer de las vidas a mi antojo y capricho, sembrando el dolor, la desesperanza, el miedo y la destrucción a mi paso. Mis papás me concibieron para que luchase contra un señor malvado que mandaba en tu país y en el mío. Pero cuando ese dictador falleció de puro viejo hace ya veinticinco años yo no me fui con él. ¿Para qué? Me divertía mucho extorsionando a los empresarios, secuestrando ciudadanos con mucho dinero para obtener una migaja de su basta fortuna, matando malévolos policías y descastados militares. Para mí era, no sé cómo expresarlo, como estar viviendo una de esas películas de acción. De todas formas, los malos eran ellos, por seguir en sus trece y no dejar que yo y mis amigos hiciésemos algo. No me preguntes qué es lo que queríamos, porque no me acuerdo muy bien, pero lo que sí recuerdo es que teníamos razon. Como ahora. > > Por eso seguimos matando cuando el vejete se fue para el otro barrio. ¡Caray! Hace ya tanto tiempo… A estas alturas ya debes de saber quien soy. Delicada serpiente de afilados colmillos que, paradojas de la vida, utiliza un hacha para segar esperanzas. ¿Qué nunca has visto una serpiente que hable? Está bien, ahí van más indicios. A principios de los años ochenta los grandes intelectos del Gobierno engendraron en secreto (y de forma ileGAL, que ya no te puedes fiar de nadie) un retoño que tenía que acabar con mi vida. ¿Te lo puedes creer? Pero el pobrecito fracasó, porque sus padres eran un poco chapuceros y bastante avariciosos, y aunque el chaval actuó alguna que otra vez, acabó muriendo sin conseguir acabar conmigo, que debo de tener siete vidas; cuando se descubrió su existencia hubo un sonoro escándalo. Si hubiese sido más honrado, como yo, otro gallo hubiese cantado. > > Porque yo actúo racionalmente, con prudencia y tras haber estudiado con sumo cuidado mis movimientos. A ver, otra pistilla… He actuado contra adultos, ancianos y niños, hombres y mujeres indistintamente. No me repliques. Al fin y al cabo, estaba en guerra, y lo sigo estando. Contra ti también. Tú eres también enemigo mío. Pero deberías sentirte orgulloso. U honrado, al menos, de que te haya estado siguiendo, vigilando, merodeando alrededor de tu casa. Es un gran privilegio que no concedo a todo el mundo. Pero sigues sin saber quién se esconde tras esta atractiva voz, ¿no? > > No soy la muerte, aunque estoy pensando en cobrarle por conseguirle tanto trabajo. Y también creo que voy a establecer algún tipo de tasa o tributo a los siquiatras y sicólogos. Se forran conmigo ayudando a la gente que me teme, o a la que he arrebetado en un golpe genial algún miembro de su familia, o a la que simplemente he mutilado. > > Tampoco me dedico a la política, aunque en los últimos años me dejo ver más a menudo entre todos esos hipócritas. Antes también me dejaba ver, y me he presentado a esa farsa a la que llamáis elecciones, obteniendo incluso representación en el Congreso de tu país (y, por descontado, en el del mío). Pero ahora estoy más presente. ¿Qué si soy de derechas? No me hagas reir. Yo soy de izquierdas, naturalmente. Odio todo lo que huela a conservador, ¿por qué te crees que nací bajo una dictadura de ultraderecha? Por eso respeto el derecho a la libertad, a la vida, a la libertad de expresión… de todos los que opinen como yo. ¡Jajaja! ¿No es genial? Y también ansío la libertad de mi tierra. Que se pueda autogobernar. Y lo voy a acabar consiguiendo, ¿sabes? Porque cada vez hay más personas que piensan como yo, que me aplauden cuando mato a alguien, que me alientan en mis malos momentos (que también los tengo, ¿eh?), que me socorren cuando necesito ayuda. Ellos saben, como yo, que una vida no vale ni un euro si es extranjera. > > Pero ahí no acaba todo, ¡que va! A esos amables, gentiles y desinteresados compatriotas se unen otros muchachuelos que destrozan, y dominan las calles, escuelas, incluso a la policía; amenazan a políticos, empresarios, profesores y estudiantes, creando un exquisito ambiente de miedo contenido y deliciosa docilidad. Se unen también unos políticos a los que el “respeto” hacia mí (a algunos los tengo acobardados) y cierta esperanza de sacar tajada cuando logremos la independencia les lleva a amparar mi modus operandi. Con ellos he tenido mucha suerte, pues además de moverse en la ambigüedad de opinión, de eludir responsabilidades, de jugar con dos barajas, hablando claro, son los más votados en mi tierra. Y gracias a ellos hago y deshago, elijo, gobierno, mando, ordeno y me muevo con mucha más soltura. ¿Soy o no soy afortunada? > > Efectivamente, ese es mi nombre. Un diez para el caballero. ¿Tienes miedo? Así me gusta. Al fin y al cabo eres humano. No pidas piedad, de nada sirve rogar, eres el siguiente en mi lista. Al menos no te dolerá, será solo un segundo, un ¡ay! y despues la oscuridad. Lo de tu familia es otro cantar. Simplemente forma parte de mi trabajo. Saluda a mamá hacha. Y buenas noches. > > > > > > Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza han sido asesinados por ETA el día 22/02/2000 en Vitoria. D.E.P. Yo sigo sin entender el porqué. > > > >-------------------------------------------------- >-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
|
#4
|
|||
|
|||
|
Hijos mios, estais siendo manipulados por los gobernantes, esos muertos no son mas que agentes del Cesid disfrazados... las mujeres que lloran no son mas que unas zorras españolistas que solo desean, como descendientes de maketos que son, la destruccion de euskal herria, y los niños son los enanos del bombero torero...
-------------------------------------------------- |
|
#5
|
|||
|
|||
|
> Hijos mios, estais siendo manipulados por los gobernantes, esos muertos no son mas que agentes del Cesid disfrazados... las mujeres que lloran no son mas que unas zorras españolistas que solo desean, como descendientes de maketos que son, la destruccion de euskal herria, y los niños son los enanos del bombero torero...
>-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
|
#6
|
|||
|
|||
|
> ¿Tienes miedo? Bueno, no me mires así, yo sólo me interesaba por tu estado, porque estás sudando y respiras entrecortadamente. ¿por qué giras la cabeza a un lado y a otro? Aaaah, claro. Ahora recuerdo que no puedes verme, aunque parece que sí me oyes. No, no busques el interruptor de la lámpara de la mesilla de noche, ni el de la luz del techo; he cortado a luz. ¿Qué con qué derecho? Con el que me he otorgado sobre tu miserable, inútil, y prescindible vida. Deja de lloriquear, por favor, no lo soporto. Ya deberías saber perfectamente quién soy. Pero como no te veo muy capaz de hilar pensamientos coherentes en este momento, te daré alguna pista.
> Vamos a ver… existo desde hace muchos años; ya soy mayor de edad, aunque desde mi más tierna infancia he podido hacer (y lo he hecho) lo que me ha dado la gana. Una de las cosas que mejor se me dan es disponer de las vidas a mi antojo y capricho, sembrando el dolor, la desesperanza, el miedo y la destrucción a mi paso. Mis papás me concibieron para que luchase contra un señor malvado que mandaba en tu país y en el mío. Pero cuando ese dictador falleció de puro viejo hace ya veinticinco años yo no me fui con él. ¿Para qué? Me divertía mucho extorsionando a los empresarios, secuestrando ciudadanos con mucho dinero para obtener una migaja de su basta fortuna, matando malévolos policías y descastados militares. Para mí era, no sé cómo expresarlo, como estar viviendo una de esas películas de acción. De todas formas, los malos eran ellos, por seguir en sus trece y no dejar que yo y mis amigos hiciésemos algo. No me preguntes qué es lo que queríamos, porque no me acuerdo muy bien, pero lo que sí recuerdo es que teníamos razon. Como ahora. > Por eso seguimos matando cuando el vejete se fue para el otro barrio. ¡Caray! Hace ya tanto tiempo… A estas alturas ya debes de saber quien soy. Delicada serpiente de afilados colmillos que, paradojas de la vida, utiliza un hacha para segar esperanzas. ¿Qué nunca has visto una serpiente que hable? Está bien, ahí van más indicios. A principios de los años ochenta los grandes intelectos del Gobierno engendraron en secreto (y de forma ileGAL, que ya no te puedes fiar de nadie) un retoño que tenía que acabar con mi vida. ¿Te lo puedes creer? Pero el pobrecito fracasó, porque sus padres eran un poco chapuceros y bastante avariciosos, y aunque el chaval actuó alguna que otra vez, acabó muriendo sin conseguir acabar conmigo, que debo de tener siete vidas; cuando se descubrió su existencia hubo un sonoro escándalo. Si hubiese sido más honrado, como yo, otro gallo hubiese cantado. > Porque yo actúo racionalmente, con prudencia y tras haber estudiado con sumo cuidado mis movimientos. A ver, otra pistilla… He actuado contra adultos, ancianos y niños, hombres y mujeres indistintamente. No me repliques. Al fin y al cabo, estaba en guerra, y lo sigo estando. Contra ti también. Tú eres también enemigo mío. Pero deberías sentirte orgulloso. U honrado, al menos, de que te haya estado siguiendo, vigilando, merodeando alrededor de tu casa. Es un gran privilegio que no concedo a todo el mundo. Pero sigues sin saber quién se esconde tras esta atractiva voz, ¿no? > No soy la muerte, aunque estoy pensando en cobrarle por conseguirle tanto trabajo. Y también creo que voy a establecer algún tipo de tasa o tributo a los siquiatras y sicólogos. Se forran conmigo ayudando a la gente que me teme, o a la que he arrebetado en un golpe genial algún miembro de su familia, o a la que simplemente he mutilado. > Tampoco me dedico a la política, aunque en los últimos años me dejo ver más a menudo entre todos esos hipócritas. Antes también me dejaba ver, y me he presentado a esa farsa a la que llamáis elecciones, obteniendo incluso representación en el Congreso de tu país (y, por descontado, en el del mío). Pero ahora estoy más presente. ¿Qué si soy de derechas? No me hagas reir. Yo soy de izquierdas, naturalmente. Odio todo lo que huela a conservador, ¿por qué te crees que nací bajo una dictadura de ultraderecha? Por eso respeto el derecho a la libertad, a la vida, a la libertad de expresión… de todos los que opinen como yo. ¡Jajaja! ¿No es genial? Y también ansío la libertad de mi tierra. Que se pueda autogobernar. Y lo voy a acabar consiguiendo, ¿sabes? Porque cada vez hay más personas que piensan como yo, que me aplauden cuando mato a alguien, que me alientan en mis malos momentos (que también los tengo, ¿eh?), que me socorren cuando necesito ayuda. Ellos saben, como yo, que una vida no vale ni un euro si es extranjera. > Pero ahí no acaba todo, ¡que va! A esos amables, gentiles y desinteresados compatriotas se unen otros muchachuelos que destrozan, y dominan las calles, escuelas, incluso a la policía; amenazan a políticos, empresarios, profesores y estudiantes, creando un exquisito ambiente de miedo contenido y deliciosa docilidad. Se unen también unos políticos a los que el “respeto” hacia mí (a algunos los tengo acobardados) y cierta esperanza de sacar tajada cuando logremos la independencia les lleva a amparar mi modus operandi. Con ellos he tenido mucha suerte, pues además de moverse en la ambigüedad de opinión, de eludir responsabilidades, de jugar con dos barajas, hablando claro, son los más votados en mi tierra. Y gracias a ellos hago y deshago, elijo, gobierno, mando, ordeno y me muevo con mucha más soltura. ¿Soy o no soy afortunada? > Efectivamente, ese es mi nombre. Un diez para el caballero. ¿Tienes miedo? Así me gusta. Al fin y al cabo eres humano. No pidas piedad, de nada sirve rogar, eres el siguiente en mi lista. Al menos no te dolerá, será solo un segundo, un ¡ay! y despues la oscuridad. Lo de tu familia es otro cantar. Simplemente forma parte de mi trabajo. Saluda a mamá hacha. Y buenas noches. > > > Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza han sido asesinados por ETA el día 22/02/2000 en Vitoria. D.E.P. Yo sigo sin entender el porqué. >-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
|
#7
|
|||
|
|||
|
> > ¿Tienes miedo? Bueno, no me mires así, yo sólo me interesaba por tu estado, porque estás sudando y respiras entrecortadamente. ¿por qué giras la cabeza a un lado y a otro? Aaaah, claro. Ahora recuerdo que no puedes verme, aunque parece que sí me oyes. No, no busques el interruptor de la lámpara de la mesilla de noche, ni el de la luz del techo; he cortado a luz. ¿Qué con qué derecho? Con el que me he otorgado sobre tu miserable, inútil, y prescindible vida. Deja de lloriquear, por favor, no lo soporto. Ya deberías saber perfectamente quién soy. Pero como no te veo muy capaz de hilar pensamientos coherentes en este momento, te daré alguna pista.
> > Vamos a ver… existo desde hace muchos años; ya soy mayor de edad, aunque desde mi más tierna infancia he podido hacer (y lo he hecho) lo que me ha dado la gana. Una de las cosas que mejor se me dan es disponer de las vidas a mi antojo y capricho, sembrando el dolor, la desesperanza, el miedo y la destrucción a mi paso. Mis papás me concibieron para que luchase contra un señor malvado que mandaba en tu país y en el mío. Pero cuando ese dictador falleció de puro viejo hace ya veinticinco años yo no me fui con él. ¿Para qué? Me divertía mucho extorsionando a los empresarios, secuestrando ciudadanos con mucho dinero para obtener una migaja de su basta fortuna, matando malévolos policías y descastados militares. Para mí era, no sé cómo expresarlo, como estar viviendo una de esas películas de acción. De todas formas, los malos eran ellos, por seguir en sus trece y no dejar que yo y mis amigos hiciésemos algo. No me preguntes qué es lo que queríamos, porque no me acuerdo muy bien, pero lo que sí recuerdo es que teníamos razon. Como ahora. > > Por eso seguimos matando cuando el vejete se fue para el otro barrio. ¡Caray! Hace ya tanto tiempo… A estas alturas ya debes de saber quien soy. Delicada serpiente de afilados colmillos que, paradojas de la vida, utiliza un hacha para segar esperanzas. ¿Qué nunca has visto una serpiente que hable? Está bien, ahí van más indicios. A principios de los años ochenta los grandes intelectos del Gobierno engendraron en secreto (y de forma ileGAL, que ya no te puedes fiar de nadie) un retoño que tenía que acabar con mi vida. ¿Te lo puedes creer? Pero el pobrecito fracasó, porque sus padres eran un poco chapuceros y bastante avariciosos, y aunque el chaval actuó alguna que otra vez, acabó muriendo sin conseguir acabar conmigo, que debo de tener siete vidas; cuando se descubrió su existencia hubo un sonoro escándalo. Si hubiese sido más honrado, como yo, otro gallo hubiese cantado. > > Porque yo actúo racionalmente, con prudencia y tras haber estudiado con sumo cuidado mis movimientos. A ver, otra pistilla… He actuado contra adultos, ancianos y niños, hombres y mujeres indistintamente. No me repliques. Al fin y al cabo, estaba en guerra, y lo sigo estando. Contra ti también. Tú eres también enemigo mío. Pero deberías sentirte orgulloso. U honrado, al menos, de que te haya estado siguiendo, vigilando, merodeando alrededor de tu casa. Es un gran privilegio que no concedo a todo el mundo. Pero sigues sin saber quién se esconde tras esta atractiva voz, ¿no? > > No soy la muerte, aunque estoy pensando en cobrarle por conseguirle tanto trabajo. Y también creo que voy a establecer algún tipo de tasa o tributo a los siquiatras y sicólogos. Se forran conmigo ayudando a la gente que me teme, o a la que he arrebetado en un golpe genial algún miembro de su familia, o a la que simplemente he mutilado. > > Tampoco me dedico a la política, aunque en los últimos años me dejo ver más a menudo entre todos esos hipócritas. Antes también me dejaba ver, y me he presentado a esa farsa a la que llamáis elecciones, obteniendo incluso representación en el Congreso de tu país (y, por descontado, en el del mío). Pero ahora estoy más presente. ¿Qué si soy de derechas? No me hagas reir. Yo soy de izquierdas, naturalmente. Odio todo lo que huela a conservador, ¿por qué te crees que nací bajo una dictadura de ultraderecha? Por eso respeto el derecho a la libertad, a la vida, a la libertad de expresión… de todos los que opinen como yo. ¡Jajaja! ¿No es genial? Y también ansío la libertad de mi tierra. Que se pueda autogobernar. Y lo voy a acabar consiguiendo, ¿sabes? Porque cada vez hay más personas que piensan como yo, que me aplauden cuando mato a alguien, que me alientan en mis malos momentos (que también los tengo, ¿eh?), que me socorren cuando necesito ayuda. Ellos saben, como yo, que una vida no vale ni un euro si es extranjera. > > Pero ahí no acaba todo, ¡que va! A esos amables, gentiles y desinteresados compatriotas se unen otros muchachuelos que destrozan, y dominan las calles, escuelas, incluso a la policía; amenazan a políticos, empresarios, profesores y estudiantes, creando un exquisito ambiente de miedo contenido y deliciosa docilidad. Se unen también unos políticos a los que el “respeto” hacia mí (a algunos los tengo acobardados) y cierta esperanza de sacar tajada cuando logremos la independencia les lleva a amparar mi modus operandi. Con ellos he tenido mucha suerte, pues además de moverse en la ambigüedad de opinión, de eludir responsabilidades, de jugar con dos barajas, hablando claro, son los más votados en mi tierra. Y gracias a ellos hago y deshago, elijo, gobierno, mando, ordeno y me muevo con mucha más soltura. ¿Soy o no soy afortunada? > > Efectivamente, ese es mi nombre. Un diez para el caballero. ¿Tienes miedo? Así me gusta. Al fin y al cabo eres humano. No pidas piedad, de nada sirve rogar, eres el siguiente en mi lista. Al menos no te dolerá, será solo un segundo, un ¡ay! y despues la oscuridad. Lo de tu familia es otro cantar. Simplemente forma parte de mi trabajo. Saluda a mamá hacha. Y buenas noches. > > > > > > Fernando Buesa y Jorge Díez Elorza han sido asesinados por ETA el día 22/02/2000 en Vitoria. D.E.P. Yo sigo sin entender el porqué. > > > >-------------------------------------------------- >-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
|
#8
|
|||
|
|||
|
:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P :P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P :P:P:P:P
-------------------------------------------------- |
|
#9
|
|||
|
|||
|
> :P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P :P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P:P :P:P:P:P
>-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- |
![]() |
| Comunicación y utilidades | Comprar y vender | Información | Ocio |
| • Correo • Tu web gratis • Foros • Chat • Logos y Melodías • Postales • Guía e-mail • Agenda • Antivirus | • Compras • Subastas • Ofertas • Coches • Móviles • Clasificados • HispaVista Empresas • Viajes • Fotografía • Dominios • Telefonía • Coleccionismo • ADSL • Inmobiliaria • Páginas Amarillas | • Bolsa
Madrid • Bolsa de trabajo • Guía - Buscador • Noticias • El Tiempo • Horóscopo • Loterías • Formación • Canal Mujer • Blog | • Contactos • Quedaconmigo.com • Cine • Música • Juegos • Software • Compañeros • Neopolis |
| Mapa Web - Publicidad - Escríbenos - Notas de Prensa - Trabaja en HispaVista - Investors Relations - Tu sitio favorito Atención al usuario: 807 488 376 Copyright © 2008 HispaVista · Aviso Legal |