Hay algunas excepciones en que la mujer está exenta de sus obligaciones:
- Ayunar cuando están embarazadas, dando de mamar o con el periodo.
- Rezar cuando tienen el periodo o sangran después de dar a luz.
- Acudir a las oraciones en congragación en la mezquita los viernes.
- Luchar como soldados en la defensa del Islam, aunque pueden hacerlo si quieren.
En circunstancias normales, se les permite hacer lo mismo que los hombres.
En días especiales, como las dos fiestas de Ids, pueden acudir a las oraciones de Id aunque tengan el periodo y lo mismo ocurre durante la mayoría de las actividades durante Hajj (peregrinación).
¿Pero son las obligaciones de la mujer en la vida social diferentes y complementarias, como afirman la mayoría de los escolares? ¿Es su única función el cuidar la casa y tener hijos, mientras los hombres hacen todo lo demás? ¿Es cierto que cuando tienen el periodo y su salud sufre no son útiles para otros trabajos fuera de la casa y lo son sólo para mantener una casa tranquila y feliz, como Mawdudi quiere que creamos? Esto es un argumento enormemente exagerado por muchos hombres escolares para justificar muchos tipos de discriminación contra las mujeres. Mawdudi quiere que creamos que las mujeres apenas disfrutan unos días de cordura en sus vidas, debido al efecto trastornante de la menstruación y tener hijos. Es cierto que hay algo de verdad en estos trastornos y las mujeres en estas circunstancias deberían ser disculpadas, pero esto no las descalifica como capaces de hacer cualquier trabajo que pueda hacer el hombre.
No hay ninguna base en El Corán o Hadith que justifique esta actitud. El Corán menciona la menstruación en 2:222:
Te preguntan sobre la menstruación. Di: Es una impureza. Así pues, abstenéos de las mujeres mientras dure y no vayáis a ellas hasta que no estén puras. Y una vez que se hayan purificado, id a ellas por donde Allah os manda.
Según los interpretes de la ley islámica, esto sólo significa que el acto sexual no está permitido durante ese tiempo, pero cualquier otra forma de intimidad sí lo está. En otras palabras, el periodo puede que sea doloroso y un poco lioso, pero de ningún modo es una incapacidad.
La ley islámica no exige que las mujeres deban limitarse a las obligaciones domésticas. De hecho, las primeras mujeres musulmanas se ocupaban de todos los aspectos de la vida. La primera esposa del Profeta (sws) madre de todos sus hijos sobrevivientes, era una mujer de negocios que le empleó y le propuso el matrimonio a través de un intermediario; las mujeres negociaban en los mercados y el Khalifah (Califa) Umar ra, aunque no tenía una actitud muy liberal con respecto a las mujeres, nombró a una mujer, Shaff'a Bint Abdullah, a supervisar el mercado. Otras mujeres, como Laila al-Ghifariah, tomó parte en batallas, llevando agua y cuidando a los heridos, algunas, como Suffiah bint Abdul Muttalib incluso luchó y mató enemigos para protegerse a si mismos y al Profeta*, o como Umm Dhahhak bint Masoud que recibió botín de recompensa igual que los hombres. Ibn Jarir y al-Tabari digeron que las mujeres podían ser nombradas en una posición judicial para sentenciar en todos los asuntos, aunque Abu Hanifah las excluyó de toda decisión de peso, como las relacionadas con los castigos de hadd y qisas y otros juristas dicen que las mujeres no pueden ser jueces en absoluto. El Corán incluso habla favorablemente de la Reina de Saba y del modo en que consultaba a sus consejeros que le daban buenos consejos en cómo ocuparse de las amenazas de invasión por parte de los ejércitos de Salomón (Corán 27:32-35).
La Reina de Saba dijo:"Oh generales, aconsejadme en mis asuntos, nunca decido ningún asunto hasta que estáis en mi presencia." Y ellos contestaron: "Somos dueños de fuerza, tenemos gran destreza y las órdenes son vuestras, así que ordena lo que consideres" Y ella replicó: "Con seguridad cuando los reyes entran en una ciudad la destruyen y rebajan a su gente más noble, esto es lo que hacen. Ciertamente voy a mandarles un regalo, para ver qué (contestación) me traen sus mensajeros"
Respuesta:
Algunas mujeres han sido la cabeza de provincias islámicas, como Arwa bint Ahmad, que sirvió como Gobernadora del Yemen bajo el Califato de Fatimid, durante finales del siglo quinto y principios del sesto.
En resumen, la capacidad de las mujeres para hacer todo tipo de trabajo no se pone en duda, a pesar de la falsedad de algunos ahadith. Las mujeres pueden trabajar como los hombres, pero NO TIENEN QUE hacerlo para ganarse la vida. Se les permite y alienta a hacerse cargo, con seriedad, de las obligaciones del matrimonio y la maternidad y se les tiene que proveer con los medios de poder quedarse en casa y hacerlo bien.
La mujer musulmana siempre tuvo el derecho de ser dueña y disponer de sus bienes y propiedades como quiera, derecho que las mujeres de otros países sólo obtuvieron en los últimos cien años. El matrimonio en el Islam no quiere decir que el marido se hace cargo de los bienes de la mujer, ni tampoco ella tiene automáticamente derecho a las propiedades de su marido si éste se muere sin dejar herencia. Ambos son considerados como individuos con responsabilidades hacia otros miembros de la familia - padres, hermanos, hermanas, etc. y los derechos de herencia lo ilustran. El marido tiene la obligación de mantener y apoyar a la mujer, como se afirma en El Corán, incluso si es rica. El marido no tiene derecho a esperar que se mantenga a si misma, y por supuesto, mucho menos a que mantenga a sus hijos. Si ella contribuye a alguna ganancia para la casa, está visto como un acto de caridad por su parte.
Debido a sus grandes responsabilidades financieras, algunas categorías de familiares varones, según las leyes de herencia en El Corán, heredan el doble que las mujeres, pero otros, cuyas responsabilidades son menores, heredan la mismo - las madres y los padres, por ejemplo, tienen derecho, cada uno, a un sexto de los bienes de sus hijos, después de los legados (hasta un tercio de los bienes) y pago de las deudas. (Corán 4:11):
Y a los padres les corresponde a cada uno de ellos, un sexto de lo que deje si tiene algún hijo; pero si no tiene ninguno y son sus padres los herederos, entonces a su madre le corresponde un tercio.. Y si tiene hermanos, a su madre le corresponde un sexto...
Por lo tanto, las mujeres están bien provistas: sus maridos las mantienen y heredan de sus familiares. Se las permite ocuparse de negocios y trabajar en casa o fuera de casa, siempre y cuando la familia no sufra debido a ello y el dinero que ganan es para ellas sin que se les exija nada hasta su muerte. Las mujeres tampoco tienen la obligación de hacer los deberes de la casa. Si no están acostumbradas a hacerlo, el marido tiene la obligación de proveer ayuda doméstica, según sus posibilidades, y de que su mujer e hijos tengan comida hacha. El Profeta (sws) solía ayudar en los quehaceres domésticos, y arreglaba sus propios zapatos. Las mujeres no están ni siquiera obligadas a dar de mamar a sus hijos. Si en un matrimonio divorciado las dos partes están de acuerdo, pueden mandar al bebé a una nodriza y el marido debe pagar por ello. Si la madre decide dar de mamar al bebé, ¡el marido debe pagarle por ello! Esto está manifiesto en El Corán, (2:233) (2:231 en la versión española utilizada):
Las madres deberán amamantar a sus hijos durante dos años completos, si se desea completar la lactancia. Sustentarlas y vestirlas es responsabilidad del progenitor, según lo que es reconocido. A nadie se le obliga sino en la medida de su capacidad. Ninguna madre deberá ser perjudicada a causa de su hijo ni tampoco ningún padre. No hay falta si ambos, de común acuerdo, desean destetarlo. Y si queréis que alguien amamante a vuestros hijos, no hay falta en que paguéis por ello, según lo que es reconocido.......
¿Qué bases deja esto para la actitud machista de que la mujer sólo vale para las obligaciones maternales y caseras?
No obstante, la posición de la mujer en el matrimonio goza de un gran respeto en el Islam, al igual que los hijos en sus derechos. Ninguna mujer musulmana puede sentirse avergonzada de decir que no es más que una ama de casa. Ella es la cabeza del hogar, aunque el marido tiene la última palabra en las decisiones importantes. Según un Hadith:
El dirigente es un pastor y es responsable de sus súbditos, el marido es un pastor y es responsable de su familia, la mujer es una pastora y es responsable de su casa, y el criado es un pastor responsable de la propiedad de su amo.
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