DATOS BÁSICOS SOBRE INICIOS DE LA PENÍNSULA
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Viejo 21/sep/03, 02:02
beltrandebonlieu
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Predeterminado DATOS BÁSICOS SOBRE INICIOS DE LA PENÍNSULA



A tenor de lo investigado por el profesor Fernando GARCIA DE CORTAZAR procede establecer tres periodos básicos iniciales de la Península Ibérica :
1.- Los habitantes ORIUNDOS o descendientes de los que procedentes de África se han hallado en Atapuerca.
2.- Los que la invadieron procediendo del norte, desde Francia, Alemania, etc.
3.- Los que se establecieron en el sur y venían de Oriente.

LOS ORIUNDOSHacia los años 100.000 a.C. en la Península se había asentado el homus NEANDERTHAL, dedicado a la caza y a la recolección de frutos.En los años 30.000 a. C., lo sustituye el CROMAGNOM, que fabrica utensilios y pinta en las cuevas de Cantabria sus bisontes y caballos. Y sigue siendo cazador.

En los años 3.500 a. C., la evolución da paso al hombre Neolítico, que cultiva la tierra y se reagrupa en comunidades, formando grandes poblados rodeados de murallas y en donde, dejando la piedra, trabajan el cobre y luego el bronce..

Hacia el año 2.000 a. C., comienza la Edad de Bronce o periodo en el que trabajan el oro y la plata, y construyen grandes megalitos desde Galicia al PAIS VASCO y desde Cataluña a Andalucia.

LOS COLONIZADORES
Por los años 1.000 a. C. , mercaderes FENICIOS venidos de Oriente arrumban a las costas de Levante y Andalucia. Y el Norte era visitado por tribus llegadas de Europa. Hombres y mujeres procedentes de Francia, Suiza y norte de Italia se internan en Cataluña (Campos de Urnas), así comogentes del Rhin se establecen en el valle del Ebro atravesando las zonas cantábricas.
Son los CELTAS.
Hasta ese momento, a los habitantes de la Península se les denomina IBEROS.

En el sur, los habitantes nativos mantienen una monarquía, la de Tartesos, en la que es destacable el mítico rey ARGANTONIO.Durante los siglos VIII y VII a.de C., los fenicios de SIDÓN y TIRO descubren los ricos yacimientos minerales del sur, y fundan una cadena de factorías de las que nacerían Cádiz, Málaga e Ibiza.

Estos forasteros de Oriente se mezclan con los nativos y les enseñan a utilizar el torno de alfarería, la producción de artesanía en marfil, el cultivo de la vid y el olivar, la metalurgia de hierro y plata, lo que enriquecía a los jefes locales en sus transacciones con las expediciones de griegos y fenicios.Cádiz se convierte en la capital de la plata del Mediterraneo.

Los textos griegos cuentan cómo todos estos núcleos de poblaciones mezcladas formaron el Reino de Tartesos mediante una confederación de reyezuelos locales.

Simultáneamente, marinos griegos de su colonia de Marsella establecieron una corriente de intercambios comerciales.
En el siglo VI a. C., Tiro caía en manos de Nabucodonosor (573 a.C) provocando el colapso de Fenicia con el consiguiente caos en las zonas y factorías de influencia en Andalucia.CARTAGO, ciudad fenicia de la actual Túnez, se convierte en el nuevo colonizador y explotador de las riquezas del sur peninsular.

Cataluña, Levante y Andalucia son pues el mosaico de mezclas de fenicios, griegos y cartagineses a los que se denomina pueblos ibéricos por parte de los romanos, mientras el norte y la meseta se hallaban bajo la influencia de los celtas.

CARTAGINESES y ROMANOS. Los cartagineses, una vez consolidada su fuerza en donde antes habían estado los fenicios y griegos, se lanzan a la conquista comercial de Egipto y Sicilia en el siglo IV a. de nuestra Era, enfrentándose a los intereses militares y mercantiles de los romanos.
Entre los años 264 y 241 a. de C., colisionan en la primera guerra púnica los ejércitos de Roma y Cartago, siendo derrotados y humillados los segundos.Amilcar Barca entra en Cádiz y desde alli avanza hacia todo el Levante y Andalucia generando nuevas explotaciones minerales y comerciales.

Aníbal destruye Sagunto, y Roma le declara la guerra de nuevo (218 a. de C.).. Sube los Alpes, tras atravesar los Pirineos y la zona norte peninsular, arrasando Italia pero sin tomar Roma.
El general romano Escipión el africano derrota a los generales cartagineses en Zama (norte de África) y comienza el inicio de la dominación romana de la Península.

En el año 73 a.C., en Munda (Andalucia) se enfrentaron los ejércitos romanos de Pompeyo (fundador de Pamplona) y de Julio Cesar, lo que suponía la llave de acceso al poder de Roma para Julio Cesar.
Durante la República, Roma fundó Pamplona, Calahorra, Tarragona, Sevilla, Córdoba, y Valencia. Con Octavio Augusto (año 25 a.C) se fundaron las 20 colonias entre las que cabe destacar Mérida, Zaragoza,, Astorga, Lugo, etc. y con una división administrativa de la Península en tres zonas : Bética, Tarraconense y Lusitania.

A la Tarraconense pertenecía todo el norte peninsular, incluida Navarra y PAIS VASCO y CANTABRIA. Los ejércitos extendieron las prospecciones mineras hacia tierras a las que no habían llegado ni fenicios ni cartagineses, como los yacimientos de oro de Asturias y Galicia.
La nueva coyuntura comercial propiciada por Augusto, las factorías de Málaga, Almuñecar, Cádiz y Cartagena impulsaron la producción de salazones y olivares, la construcción de fábricas de cerámica y la pesca.

Durante el siglo III llegó la crísis del Imperio y de Hispania. Surgió en Galicia, Duero y Tajo el priscilianismo o herejía propagada por Prisciliano, obispo de Ávila, que sería ejecutado en el 385.

VISIGODOS (siglo V)
Con la decadencia del Imperio, los SUEVOS ocupan Galicia, los ALANOS la Lusitania y Cartaginense, y los VANDALOS se asientan en la Bética.
Pero los VISIGODOS desplazan a todas estas tribus y se alzan con los restos del Imperio ( en el siglo V), ya que habían sido contratados por Roma como mercenarios para conservar el orden y la cultura romana en Hispania.
Se enfrentaron a las baugadas o saqueadores de fincas, a las tribus salvajes de astures, cántabros y VASCONES.
Establecen su capital en TOLEDO y ocupan toda la Península
A la muerte de VITIZA en el año 710, y la llegada de Don Rodrigo, se abrieron las puertas para la entrada de TARIK por Tarifa al frente de 7.000 bereberes.

LOS MOROS o mauritanos (711)
En tres años ocupan toda la península, salvo las zonas montañosas del Cantábrico y los Pirineos ( Astures, Cántabros, Vascones y celtas de Guipuzcoa, Vizcaya y Alava.). Bajo ellos, los habitantes que se musulmanizaron (muladíes) convivieron con judíos y mozárabes (cristianos).

La alianza de astures, cántabros y vascones permitió crear el REINO ASTUR, único no sometido, desde el inicio, a los musulmanes.
En el año 929, Abd-al-Rahman III se independizó de Damasco, instauró el califato en Córdoba, construyó su palacio Medina Azahara en donde instaló la muestra de todas las riquezas acumuladas, y edificó la gran Mezquita.

Desde el Emperador Oton de Alemania hasta los mercaderes y reyes del mundo visitaban su corte, al considerarla la más fastuosa y poderosa del Orbe.
Se traducen las obras de Aristóteles y de los filósofos y científico-matemáticos griegos de la Grecia clásica.
Fueron los años más fascinantes de la Historia del Islam.En el 971, tras la muerte del Califa Al Hakam II, se derrumba el imperio hasta entonces creado y sólo se salva el periodo en el que ALMANZOR secuestra el poder real y sus tropas saquean León, Castilla, Barcelona y Santiago de Compostela.

LOS REINOS DEL NORTE.
Primero fue el ASTUR, probablemente el proveniente de Don Pelayo que hizo frente en Covadonga a las primeras invasiones musulmanas, en el 722.Entre los asaltantes islámicos y las ambiciones de los Francos, nació el reyno de Pamplona en la persona de Iñigo Arista, el cual se extendió por la Ribera navarra y La Rioja..

Posteriormente, los hijos del rey navarro Sancho III fueron los primeros reyes de Castilla, Aragón y León, que junto con Navarra formaron la España cristiana frente a la España islámica.En Cataluña brotaron cinco condados : Barcelona, Gerona, Ausona, Rosellón y Urgel sometidos al vasallaje de los francos carolingios.


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  #2  
Viejo 28/sep/03, 23:11
beltrandebonlieu
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Predeterminado El sentido histórico de "TRIBU VASCA"

En los primeros tiempos de la invasión musulmana de España, los vascos CARECÍAN de lazos políticos que los unieran y que tenían una clara «falta de conciencia nacional», algo que ha sido reconocido incluso por autores tan marcadamente nacionalistas como fray Bernardino de Estella.

Sin embargo, cuando el reino de Navarra se convierte en una formación política que podría calificarse sin ambages de vascona, la nota característica con la que se autodefinen sus monarcas no es la de ser "reyes vascos" sino "rey de las Españas".

Ese, y no otro, es el título que aparece, por ejemplo, en el acta de traslación del cuerpo del rey Sancho Garcés III a san Millán el 14 de mayo de 1030.

Al igual que Alfonso III de León -que se autodenominó "rex totius Hispaniae" la meta de los reyes navarros, compartida con otros reyes peninsulares, no era construir un ESTADO VASCO sino reconquistar España, la España sometida en esos momentos a los invasores islámicos.

No extraña por ello que emparentaran con aragoneses, asturianos, leoneses y castellanos en un intento de hacer avanzar la empresa reconquistadora común.

Era un rey navarro el que en el Decreto de restauración de la catedral de Pamplona se refería a "nuestra patria, España" hace poco menos de un milenio.
Tampoco extraña, por ello, que para escándalo de los historiadores nacionalistas, utilizara más el ROMANCE NAVARRO que el euskera y dejara que esta lengua se perdiera en tierra de La Rioja, de Alava y de la Ribera navarra convirtiéndola en una lengua tan vasca como el vascuence hace ya siglos.
No era Castilla -una entidad minúscula entonces nacida del impulso navarro- la que acababa con el euskera sino que los reyes euskaldunes de Navarra, como lamenta nuevamente fray Bernardino de Estella, "se dieron mucha prisa en adoptar la lengua castellana para redactar sus documentos, adelantándose unos 60 años a los mismos reyes de Castilla".
Y éste fraile es el que se inventó aquello de que "Adan y Eva hablaban en eusquera".
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  #3  
Viejo 21/dic/03, 23:11
zubimuzu
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Predeterminado LOS PUEBLOS IBÉRICOS: UNA HISTORIA COMÚN

POR GONZALO ANES. Director de la Real Academia de la Historia

LOS pueblos que habitaron en la península ibérica en tiempos primitivos no conocieron fronteras. Se desplazaron en busca de los alimentos que proporcionaba espontáneamente la naturaleza.
La caza exigía éxodos en la primavera avanzada y en el otoño, al seguir a los herbívoros que buscaban pasto en serranías y cordilleras durante el verano y que regresaban a los herbazales de las llanuras del centro y del sur para aprovecharlos en el invierno.
Los herbívoros, en sus desplazamientos, y las hordas que les seguían para cazarlos, formaron vías pecuarias, antecedente del sistema posterior de caminos, carreteras, y hasta del trazado de las vías férreas.

Las influencias de griegos, fenicios y cartagineses se sintieron más en las costas mediterráneas y en las atlánticas del sur y muy poco en el centro y en el norte de la península.
Con Roma, se integraron los pueblos ibéricos en el conjunto formado en todo el ámbito mediterráneo, en esa portentosa gran unidad que favorecieron las facilidades del transporte en el Mare nostrum.
La acción política estuvo acompañada de la económica. Sistema monetario común, los mismos pesos y medidas, una lengua -la latina- que acabó difundiéndose en todo el imperio, un mismo derecho -el romano- y hasta una misma religión, después de Constantino, fueron la causa y el resultado de la unidad conseguida en todo el ámbito de la Romanía.

La irrupción de los pueblos bárbaros en la parte occidental del imperio y su asentamiento no originaron ruptura de la unidad mediterránea porque visigodos y ostrogodos adoptaron las fórmulas romanas de comercio, de pesos y medidas, de moneda, de lengua y de religión. Los visigodos formaron, en la península ibérica, un reino que perduró tres siglos y que prefiguró evoluciones posteriores.

La expansión del islam sí originó el final de la gran unidad mediterránea. Ya no se volvió a ver papiro en occidente, ni otros bienes de procedencia oriental y hasta faltó oro para acuñar las monedas que habrían de facilitar los intercambios.

Las expediciones musulmanas allende los Pirineos parecen indicar que se hubiera querido, en el siglo VIII, completar la expansión en la Europa romanizada con avances tanto desde el este como desde la península ibérica, mediante una tenaza que, de cerrarse, hubiera restablecido el viejo imperio bajo el signo de Mahoma.
Esta posibilidad no tuvo efecto.
Los musulmanes acabaron replegándose a las tierras que les eran más afines por su clima, por lo que, en la Península ibérica, no llegaron a ocupar nunca el litoral cantábrico, y hasta se replegaron del valle del Duero, frío, húmedo y neblinoso en distintas épocas del año.
Ese desinterés favoreció el desarrollo y expansión de núcleos de resistencia que se organizaron para extenderse hacia el sur, desde las montañas de Asturias y desde la cordillera pirenaica. En el largo proceso de expansión hacia el sur, se formularon pronto las ideas de la «pérdida de España» y de «reconquista», afirmadas con frecuencia en la acción combinada de todos los cristianos contra los musulmanes.

La idea imperial de los Reyes de León muestra que existía un pensamiento político unitario. Con el tiempo y la consolidación de las monarquías, se dieron las condiciones para la unión de los reinos.

Por matrimonio, se unieron las Coronas de León y de Castilla.
Con Petronila de Aragón y Berenguer IV de Barcelona se vinculó Cataluña a la corona aragonesa.
A pesar de las diferencias de lengua y tradiciones culturales y políticas, la unión originó que se afirmara en aquellas comunidades una actitud pactista que aseguró la perduración del destino común.
Alfonso VIII, después de la derrota de Alarcos en 1195, entró en las tierras vascas que habían estado integradas en el reino de Asturias en el siglo IX y en el X en la Castilla condal. El señorío de Vizcaya formaba parte de Castilla desde 1076.
Cuando Alfonso VIII puso sitio a Vitoria, pactaron libremente alaveses y guipuzcoanos su unión a Castilla.
Por ello, el país vasco de hoy compartió la historia de Castilla desde finales del siglo XII.
Era de esperar que así fuese, dada su participación en el origen del condado castellano. Desde entonces, los vascos participaron en las empresas castellanas de gobierno y de civilización y escribieron páginas gloriosas de la historia de España, en la administración, en las letras, en las artes y en las grandes empresas transoceánicas que permitieron injertar los principios de la civilización greco-latina y cristiana en el continente americano y en islas del Pacífico.

Con el matrimonio de Doña Urraca y de Alfonso el Batallador, pareció que habrían de unirse las coronas de Castilla y de Aragón.
Don Claudio Sánchez-Albornoz pensaba, en 1956, cuando publicó su libro España, un enigma histórico, que la unión de los reinos hispánicos hubiera sido más fácil, con Doña Urraca y el Batallador, de lo que fue después.

Los reinos de Aragón y de Castilla estaban entonces, según don Claudio, «todavía muy cerca de su matriz común», el reino visigodo. Cuatro siglos después, con experiencias castellanas y aragonesas tan dispares, resultó más difícil la unión, por estar ambos reinos proyectados «hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra y de la política europea de Occidente».
La falta de entendimiento entre Doña Urraca y el Batallador, las discordias internas y los ataques almorávides impidieron que se hiciera esa unión. A la muerte de Doña Urraca, el hijo que había tenido con Raimundo de Borgoña, Alfonso Raimúndez, reinó en Castilla con el nombre de Alfonso VII. En Aragón, sucedió al Batallador su hermano el monje Ramiro.

Alfonso VI entregó las tierras portuguesas, como tenencia perpetua, a su hija Teresa, casada con Enrique de Borgoña.
La actitud imperial del rey leonés explica esa cesión, pues los nuevos condes quedaban ligados a él por el vínculo vasallático que implicaba fidelidad y obediencia. La guerra civil, en tiempos de Doña Urraca y del Batallador, y la habilidad de Alfonso Enríquez, hijo de Enrique y de Teresa, facilitaron que la tenencia de las tierras portuguesas culminara en la formación de un reino independiente.

La evolución de ambos pueblos, castellano y portugués, condujo a separarlos en lo político y a unirlos en la acción expansiva transoceánica. Cuando Felipe II heredó la corona de Portugal, era previsible que, mantenidas independientes las instituciones de ambos reinos, perdurase la unión entre ellos.
Los reveses internos y externos en tiempos de Felipe IV impidieron que continuara la unión.

Desde el conocimiento del pasado, se ve clara la historia común de los pueblos de la Península Ibérica.
Las diferencias de tradiciones y costumbres que existen hoy entre portugueses y castellanos no son mayores que las que existen entre catalanes y andaluces, o entre gallegos y extremeños.
Estas diferencias enriquecedoras también se dan en las regiones de Italia, de Alemania, de Francia o del Reino Unido. Las tensiones segregacionistas de hoy son sólo la prolongación de los sentimientos nacionalistas generados en el mundo durante el siglo XIX.
La mutua comprensión y el interés recíproco harán que se superen las diferencias, dentro de la Europa Unida, para bien de todos los españoles.

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  #4  
Viejo 21/dic/03, 23:11
beltrandebonlieu
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Predeterminado Gerald Brenann :"País de patrias chicas"

GERALD BRENANN
EL LABERINTO ESPAÑOL


"España es el país de la "patria chica". Cada pueblo, cada ciudad, es el centro de una intensa vida social y política".

"España es un conjunto de pequeñas repúblicas, hostiles o indiferentes entre sí, agrupadas en una confederación de escasa cohesión.
En algunos grandes periodos (el Califato, la Reconquista, el Siglo de Oro) esos pequeños centros se han sentido animados por un sentimiento o una idea comunes y han actuado al unísono; mas cuando declinaba el ímpetu originado por esa idea, se dividían y volvían a su existencia separada y egoísta.

Esto es lo que ha dado su carácter espectacular a la historia de España. en lugar de unas fuerzas que se van formando lentamente, como es el caso de otras naciones europeas, se han sucedido alternativamente los minúsculos conflictos de una vida tribal y unas grandes explosiones de energía que, económicamente hablando, surgen de la nada.

Así pues, el principal problema político ha sido siempre el alcanzar un equilibrio entre un gobierno central eficaz y los imperativos de la autonomía local. Si en el centro se ejerce una fuerza excesiva, las provincias se sublevan y proclaman su independencia; si esa fuerza es insuficiente, se retiran sobre sí mismas y practican una resistencia pasiva. En sus mejores épocas, España es un país difícil de gobernar".

"Su fuerza e independencia de carácter, su reacción rápida y completa ante cualquier situación social, su integridad emotiva, su don de las palabras - y, también hay que decirlo - su crónica indisciplina -, son todas ellas características debidas a que los españoles han continuado viviendo la intensa vida de la ciudad estado griega, de la tribu árabe o del MUNDO MEDIEVAL.

La tertulia o el café ocupan el lugar del ágora. La política es MUNICIPAL o TRIBAL, y es auténtica política en el sentido de que el que pierde, paga. Así se explica la agudeza política que sorprende incluso al más superficial observador de los españoles, pero así se explica también su ineficacia.

Aun las mejores cabezas rara vez logran escapar de la red de sus relaciones personales para dominar la escena a su alrededor. Las mismas causas que han hecho de los españoles el pueblo más vigoroso y humano de Europa, les han condenado a largas etapas de estancamiento político y de inoperancia."

"Está claro que la estructura de las fuerzas políticas en toda España ha sido determinada por la geografía. En el este y en el sur se produjo el nacionalismo catalán entre las clases medias y el anarcosindicalismo entre los obreros industriales y agrícolas, movimientos ambos que ponen su acento en la libertad.

En Castilla había un conservadurismo autoritario y católico basado en la posesión de tierras y en un marxismo igualmente autoritario cuya fuerza radicaba en el hambre de tierras.

En el norte había movimientos autonomistas vinculados a una doctrina ultra católica y agraria llamada CARLISMO.
Aun en movimientos tan extendidos como el republicanismo se tropieza con la cuestión regional, ya que por centralistas que fueran sus dirigentes, por muy castellano que fuera su punto de vista, solo pudieron conquistar el poder con ayuda de Cataluña.

De la misma manera que los carlistas, pese a sus procedimientos autocráticos, se habían visto obligados a prometer a los vascos y a los navarros sus fueros históricos, así los republicanos y socialistas de 1931, castellanos hasta la médula casi todos ellos, se vieron obligados a conceder a los catalanes un elevado grado de autonomía. Y cuando aumentó la presión de sus enemigos, incluso se vieron obligados a ir más allá y otorgar asimismo estatutos de autonomía a los vascos y a los gallegos.

Este ejemplo muestra que, en España, todo régimen republicano, tiende, bajo la presión de los acontecimientos, a hacerse federal, y que, cuanto más lejos lleva su programa federal, más se debilita, pues ha transferido el poder a las provincias.

Pero ¿que es lo que hizo que estas diversas partes en que se dividía España se mostraran tan incapaces de entenderse entre sí?
Dar una contestación a esta pregunta es equivalente a explicar porqué les resulta a las naciones de Europa tan difícil el vivir en armonía. España es una miniatura de Europa, y los españoles tienen gran apego al poder."

"La fuerza que alimenta a todo movimiento autonomista en la península es el descontento de la pequeña burguesía por la estrecha y pobre rutina en que vive. Su exacerbación regionalista tiene una BASE ECONÓMICA".

"Durante ocho siglos, la tarea de expulsar a los musulmanes fue la vocación propia de España, y la unidad del país fue el feliz cumplimiento de esta misión. Por entonces el espíritu cruzado había llegado a formar parte del carácter nacional de tal manera que, hasta el agotamiento completo sobrevenido en el siglo XVII, continuó la guerra santa contra los protestantes, con total descuido de los propios intereses.

Como es natural, la Iglesia desempeño un destacado papel en estos sucesos. El clero era el guardián de la gran idea por la que los españoles luchaban, y bajo su influencia estos se acostumbraban a pensar que toda divergencia de opinión era delictiva y que todas las guerras eran ideológicas.

Luego, en 1812, la Iglesia se vio envuelta en una lucha política con los liberales. Esta lucha condujo a una guerra civil que duró siete años y, aunque la Iglesia perdió, la política y la religión quedaron tan fatalmente entrelazadas que en adelante nunca pudieron separarse.
Esto quedó claro cuando se vio que la derrota de la Iglesia la había arrojado en brazos de los terratenientes, de manera que en adelante atacar a una de estas fuerzas era atacar a la otra. La religión, que había desempeñado en los conflictos sociales de los siglos XVI y XVIII un papel armonizador, era ahora un factor de exacerbación.

A principio del presente siglo, la fe religiosa había declinado en todo el país. Primero fue la clase media, a la cual siguió el proletariado, pero la religión había significado tanto para los menesterosos, que tuvieron necesidad de algo para llenar el vacío que aquella dejaba.
Y este algo no podían ser sino las doctrinas políticas - anarquismo o socialismo- que les estaban aguardando".
Las clases pobres se adscribieron, pues, a esas doctrinas con el mismo espíritu, con el mismo fervor religioso y la misma simplicidad con que en tiempos pasados habían aceptado el catolicismo.
Durante algún tiempo pudo pensarse que era posible un arreglo pacífico, pues los dirigentes socialistas deseaban la reforma más bien que la revolución; pero la intransigencia de la clase gobernante combinada con la aparición del fascismo en Italia y Alemania hizo imposible todo acuerdo".


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  #5  
Viejo 25/may/04, 21:09
tellagorri
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Predeterminado Estado como tal desde Leovigildo

España y el estado español existen desde Leovigildo, con un breve paréntesis tras la invasión musulmana (y luego la prolongada división en varios estados españoles, hasta los Reyes Católicos… dejando aparte, definitivamente, a Portugal).

Pero también es verdad que el modelo de estado nacional salido de la revolución francesa, predominante, al menos como orientación política, en Europa desde principios del siglo XIX, se ha ido desarrollando en España entre considerables dificultades.

Estas dificultades han nacido, en el siglo XIX, de la tensión entre la concepción liberal centralista y la del antiguo régimen, y, luego, entre el liberalismo conservador y el “exaltado”, que debilitaron el proyecto estatal.

En el siglo XX los problemas surgen, de una parte, de los internacionalismos revolucionarios, y de otra de los llamados “nacionalismos periféricos”.

Nada que ver, por tanto, con el monstruo inventado por los nacionalismos vasco y catalán para justificar sus propias doctrinas, ellas sí extremadamente EXCLUYENTES y fanatizadoras.
Por el profesor Cuenca.
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  #6  
Viejo 13/jun/04, 22:10
tellagorri
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Predeterminado LOS GODOS : origen

Desde lo más profundo de los bosques del norte y arropados por una bruma ancestral, surgieron los bárbaros para azote de la civilizada Roma. Uno de ellos encarna el poder máximo de las tribus VISIGODAS para dar el golpe de gracia al Imperio; su nombre: ALARICO.
Es el primer gran rey de los visigodos.
Su nacimiento lo podemos fijar en el año 370, en una de las islas que pueblan uno de los lugares más sugerentes de toda Europa: Perice, en el delta del río Danubio. En esa privilegiada zona se encontraba asentada la tribu de los BALTINGOS, descendientes del gran jefe Baltha, que significa audacia.

Sin embargo, para que la tribu de ALARICO llegara al Danubio, antes tuvo que pasar por siglos y guerras en una lenta migración no apta para espíritus débiles o cuerpos delicados.
ESCANDINAVIA fue la tierra original de los pueblos germánicos; el godo lo era, como otros tantos que manaron de aquellas frías latitudes. Hemos de buscar en el área del mar Báltico entre la zona meridional de la Península Escandinava y septentrional de las actuales Polonia y Alemania.
En este último territorio se asentarán los godos entre los siglos II a.C. y el III de nuestra Era.
No hay que descartar la isla sueca de Gotland como punto de arranque oficial de la expansión goda. Ésta se iniciaría aproximadamente hacia el 50 a.C. De aquella isla báltica, de unos 3.100 km2, saltaron al continente, donde se organizaron en tres grupos con el objetivo de dominar el Vístula.

Estos contingentes tenían sus nombres: GREUTUNGOS o «de las piedras», TERVINGOS o «de los bosques», y VISOS o «de las praderas», y fueron absorbidos finalmente por los GAUTI, nombre original de los GODOS.

Un siglo más tarde ya habían sido divididos por las migraciones en dos grupos perfectamente delimitados: OSTROGODOS, es decir, godos orientales; por otro, los VISIGODOS o godos occidentales.
Los primeros se asentaron en los territorios ucranianos, dominando a germanos, eslavos, fineses y sármatas, los segundos, al oeste del Dniéster, ocupando Besarabia, Moldavia y Transilvania.
Era evidente que los visigodos se consolidaron como firmes candidatos a ser los primeros en entrar en el Imperio Romano y así fue.

A lo largo del siglo III mantuvieron diferentes enfrentamientos bélicos con Roma que les procuraron entradas en Misia, Tracia y Dacia, abandonadas definitivamente por el emperador Aureliano en el año 271.
En esas tierras crecieron lo GODOS como agricultores, mientras entrechaban cada vez más sus lazos con el Imperio.
Años más tarde, en el 332, romanos y visigodos sellaban un pacto por el cual el emperador concedía a los bárbaros el status de federados con el objeto de frenar las incursiones germanas en la zona fronteriza del Danubio.
Era el comienzo de una extraña amistad.



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  #7  
Viejo 13/jun/04, 22:10
tellagorri
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Predeterminado Re: LOS GODOS : Tácito

Tácito, historiador romano, los localiza en las riberas sureñas del Báltico en la actual Polonia, antes de nuestra era.
Se comprende que venían de Gotland e incluso del sur de la península escandinava. Esa parte se llama hoy en día "Goetaland", con capital en Goeteborg.

A la vez que tomaron camino del sur, una parte de ellos se quedó en el pais. Crearon el primer estado sueco con ciudad principal en Skara y con ellos comenzó la ristra de reyes que terminó reinando en Stockholm, junto con la nación germana "Svear".

El conjunto de la nación terminó llamándose Svearike, Sverige, Suecia, debido a la preponderancia final de Svear sobre Goetar (Godos) o Goter o Gauti, como su cristianizador Adam av Bremen les llamaba, cuando les visitó en Birka, cerca de Estocolmo.
El sur siguió llamándose Goetaland.
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  #8  
Viejo 20/jun/04, 23:11
tellagorri
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Predeterminado Año 468 :Eurico crea reino de HISPANIA

En el 476 el general romano de origen hérulo ODOACRO deponía a Rómulo Augústulo, último César de la orgullosa Roma imperial. Esto suponía el fin de la Antigüedad y el comienzo de la Edad Media, pero en ese momento nadie pareció percatarse.

En Oriente quedaba Zenón al mando de los restos imperiales que, bien organizados, pasarían a llamarse desde entonces BIZANCIO, con una supervivencia de mil años.

En estos años inciertos EURICO estuvo preocupado por la anexión de más posesiones y la consolidación de las mismas. Conocidas son, por ejemplo, sus campañas por la Hispania, donde consiguió en pocos años una suerte de victorias sobre los suevos que propiciarían un eje fundamental para el dominio sobre buena parte de la Península Ibérica.

Desde el año 468, los visigodos se encuentran ya definitivamente instalados en Hispania actuando independientemente de Roma.

Toman plazas tan importantes como León, Palencia (los campos palentinos pasarían a llamarse campos góticos), Caesar Augusta (Zaragoza) o Pamplona.
Se crea una línea que empieza en Barcelona, pasa por Toledo y termina en Sevilla y Emérita Augusta (Mérida), la gran metrópoli de la Lusitania.

Los suevos quedan relegados, así, a una zona delimitada por los ríos Duero y Esla, lo que es hoy Galicia, norte de Portugal y regiones de León, Zamora y Salamanca.

Desde Eurico los suevos serán vasallos de los visigodos; curiosamente, serán estos últimos los que tendrán que pagar un alto precio para cobrar ese vasallaje, ya que después de tanta guerra apenas había ciudadanos leales que ocuparan las ciudades conquistadas.
Se produjo entonces la migración de grandes contingentes poblacionales que fortalecieron las fronteras con CANTABROS, VASCONES, ASTURES y futuros gallegos o SUEVOS.
La población visigoda se sestima en torno a los 200.000 individuos, una cifra claramente ínfima para dominar tantas tierras cuajadas de ejércitos.

Tras la caída en agosto del año 476 del Imperio Romano de Occidente, el reino de Tolosa se queda solo como gran referente en esa parte del continente europeo.

Es entonces cuando Eurico toma la decisión más importante de su vida : la creación de un código de leyes que sirviera para dirigir de forma única los designios de tantos pueblos bárbaros, y desde HISPANIA.





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